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martes, 12 de julio de 2011

Wilfred Owen. Poemas


Ante todo no me interesa la Poesía.
Mi tema es la Guerra, y la pena de la Guerra.
La Poesía está en la pena.
Wilfred Owen
(1893-1918)

Se puede decir que Owen es el más famoso de los poetas de guerra ingleses.
Entre las obras más conocidas de Owen figuran "Anthem for Doomed Youth" (Himno a la juventud condenada), "Dulce Et Decorum Est" (Dulce y honroso es) y "The Parable of the old man and the young" (La parábola del viejo y el joven).

HIMNO A LA JUVENTUD CONDENADA
¿Doblarán las campanas por aquellos que mueren como ganado?
Sólo la rabia monstruosa de los cañones
el rápido tartamudeo de los fusiles
pueden rezarles una breve plegaria.

Para ellos, no más ceremonias, oraciones ni campanas
ni voces de luto o salvas en coros,
Sólo el agudo, rabioso gemido de coros de obuses
y clarines llamándolos desde dolientes condados.

¿Qué candelabros pueden encenderse para ellos?
No en sus manos de niños sino en sus ojos
brillará la sagrada luz de los adioses.

La pálida mirada de las muchachas serán sus mortajas;
Sus ofrendas, la ternura de dolidos recuerdos
y cada lento atardecer se inclinará ante sus memorias.

(versión de J.C.G.A)




ANTHEM FOR DOOMED YOUTH

What passing-bells for these who die as cattle?
Only the monstrous anger of the guns.
Only the stuttering rifles' rapid rattle
Can patter out their hasty orisons.
No mockeries now for them; no prayers nor bells;
Nor any voice of mourning save the choirs, –
The shrill, demented choirs of wailing shells;
And bugles calling for them from sad shires.
What candles may be held to speed them all?
Not in the hands of boys but in their eyes
Shall shine the holy glimmers of goodbyes.
The pallor of girls' brows shall be their pall;
Their flowers the tenderness of patient minds,
And each slow dusk a drawing-down of blinds.



DULCE ET DECORUM EST
Torcidos, como viejos mendigos bajo sus hatos,
renqueando, tosiendo como brujas, maldecíamos a través del lodo,
hasta que donde alumbraban las luces de las bengalas nos dimos la vuelta
y hacia nuestra lejana posición empezamos a caminar afanosamente.
Los hombres marchaban dormidos. Muchos habían perdido sus botas
Pero abrumados avanzaban sobre zapatos de sangre. Todos cojos, todos ciegos;
Borrachos de fatiga, sordos incluso al silbido de las balas
Que los cansados cañones de calibre 5.9 disparaban detrás de nosotros.


“¡Gas, gas! ¡Rápido, muchachos!”; un éxtasis de desconcierto,
Poniéndonos los toscos cascos justo a tiempo;
Pero alguien aún estaba gritando y tropezando
Y ardía retorciéndose, como ahogándose en cal viva…
Borroso, a través de los empañados cristales de la máscara y de la tenue luz verde,
Como en un mar verde le vi ahogarse.
En todas mis pesadillas, ante mi impotente mirada,
Se desploma boqueando, agonizando, asfixiándose.

Si en algún sofocante sueño tú también puedes caminar
Tras la carreta en la que lo pusimos,
Y mirar sus blancos ojos moviéndose
En su desmayada cara, como un endemoniado.
Si pudieses escuchar a cada traqueteo
El gorgoteo de la sangre saliendo de sus destrozados pulmones,
Repugnante como el cáncer, nauseabundo como el vómito
De horrorosas, incurables llagas en lenguas inocentes,
Amigo mío, no volverías a decir con ese alto idealismo
A los ardientes jóvenes sedientos de gloria
La vieja mentira: “Dulce et decorum est pro patria mori”.


los versos de Horacio dicen así:
“DULCE ET DECORUM EST PRO PATRIA MORI:
mors et fugacem persequitur virum
nec parcit imbellis iuventae
poplitibus timidove tergo.”

(DULCE Y HONROSO ES MORIR POR LA PATRIA:
la muerte persigue al hombre que huye
y no perdona de una juventud cobarde
ni las rodillas ni la temerosa espalda)

[ Odas 3, 2, 13]



DULCE ET DECORUM EST
Bent double, like old beggars under sacks,
Knock-kneed, coughing like hags, we cursed through sludge,
Till on the haunting flares we turned our backs
And towards our distant rest began to trudge.
Men marched asleep. Many had lost their boots
But limped on, blood-shod. All went lame; all blind;
Drunk with fatigue; deaf even to the hoots
Of tired, outstripped Five-Nines that dropped behind.
Gas! Gas! Quick, boys! – An ecstasy of fumbling,
Fitting the clumsy helmets just in time;
But someone still was yelling out and stumbling,
And flound'ring like a man in fire or lime. . .
Dim, through the misty panes and thick green light,
As under a green sea, I saw him drowning.
In all my dreams, before my helpless sight,
He plunges at me, guttering, choking, drowning.
If in some smothering dreams you too could pace
Behind the wagon that we flung him in,
And watch the white eyes writhing in his face,
His hanging face, like a devil's sick of sin;
If you could hear, at every jolt, the blood
Come gargling from the froth-corrupted lungs,
Obscene as cancer, bitter as the cud
Of vile, incurable sores on innocent tongues,
My friend, you would not tell with such high zest
To children ardent for some desperate glory,
The old Lie; Dulce et Decorum est
Pro patria mori.





Parábola del viejo y el joven
Así pues, Abraham se levantó, cogió la tabla, y partió,
Y se llevó el fuego consigo, y un cuchillo.
Y mientras avanzaban, ambos juntos,
Isaac habló el primero, y dijo: Padre,
Mira los preparativos: fuego y metal,
Pero ¿dónde está el cordero para este sacrificio?
Entonces Abraham ató al joven
Lo ató con correas y tirantes,
Y construyó parapetos en las trincheras,
Y agarró el puñal directo para clavarlo en su hijo.
Cuando, he aquí que un ángel lo llamó desde los cielos,
Diciendo: No oses tocar al muchacho,
Ni le hagas nada. Mira,
Un cordero, atado por los cuernos;
Ofrece en sacrificio el cordero en lugar del muchacho.
Pero el viejo nunca hará eso, sino que sacrificará a su hijo,
Y la mitad del germen de Europa, uno a uno.

The Parable of the Young Man and the Old
So Abram rose, and clave the wood, and went,
And took the fire with him, and a knife.
And as they sojourned, both of them together,
Isaac the first-born spake, and said, My Father,
Behold the preparations, fire and iron,
But where the lamb for this burnt-offering?
Then Abram bound the youth with belts and straps,
And builded parapets the trenches there,
And stretched forth the knife to slay his son.
When lo! an angel called him out of heaven,
Saying, Lay not thy hand upon the lad,
Neither do anything to him. Behold,
A ram, caught in a thicket by its horns;
Offer the Ram of Pride instead of him.
But the old man would not so, but slew his son,
And half the seed of Europe, one by one.




1914
La guerra estalló: y ahora el Invierno del mundo
se acerca con una gran y maldita oscuridad.
El fétido tornado, centrado en Berlín,
está sobre toda la extensión del torbellino de Europa,
desgarrando las velas de progreso. Arrugadas o enrolladas
están todas las banderas del Arte. El verso llora. Ahora comienzan
las hambres del pensamiento y del sentimiento. El vino del amor es delgado.
El grano del otoño humano se pudre, derrotado.
Ya que después de que la Primavera hubiera florecido en la antigua Grecia,
y el Verano ardió su gloria en Roma,
un Otoño suavemente cayó, una cosecha en casa,
una lenta y magnífica edad, y rica con todo en crecimiento.
Pero ahora, para nosotros, Invierno salvaje, y la necesidad
de las siembras para una nueva Primavera, y de sangre para la semilla.
© Traducción ANTONIO LINARES FAMILIAR

1914
War broke: and now the Winter of the world
With perishing great darkness closes in.
The foul tornado, centred at Berlin,
Is over all the width of Europe whirled,
Rending the sails of progress. Rent or furled
Are all Art's ensigns. Verse wails. Now begin
Famines of thought and feeling. Love's wine's thin.
The grain of human Autumn rots, down-hurled.
For after Spring had bloomed in early Greece,
And Summer blazed her glory out with Rome,
An Autumn softly fell, a harvest home,
A slow grand age, and rich with all increase.
But now, for us, wild Winter, and the need
Of sowings for new Spring, and blood for seed.

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