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viernes, 29 de abril de 2011

Epicuro (en griego Επίκουρος) (Samos, 341 a. C. - Atenas, 270 a. C.)

Los mayores obstáculos que se oponen a la felicidad humana son el temor a la muerte y a la ira divina, y pueden ser eliminados gracias al conocimiento de la naturaleza (física). De hecho, la ética epicurea asegura a los hombres que la felicidad es fácilmente alcanzable una vez se hayan satisfecho unas pocas necesidades naturales indispensables, ya que la felicidad no es otra cosa que la ausencia de dolor físico (que generalmente es breve y provisional) y un estado de ánimo libre de cualquier turbación o pasión (ataraxia). Así, la felicidad, para Epicuro, se identifica con un placer estable o negativo (placer catastemático). La amistad entre sabios, fundada en una común adhesión a la doctrina epicúrea permite encontrar seguridad y consuelo.


Las preocupaciones que el autor propone evitar son tres: el temor a los dioses, el temor a la muerte y el temor al futuro. Si bien Epicuro no era ateo, entendía que los dioses eran seres demasiado alejados de nosotros, los humanos, y no se preocupaban por nuestras vicisitudes, por lo que no tenía sentido temerles. Considerando esto, podría entenderse a Epicuro como un agnóstico de la antigüedad. En cuanto al temor a la muerte, lo consideraba un sin sentido, puesto que “todo bien y todo mal residen en la sensibilidad y la muerte no es otra cosa que la pérdida de sensibilidad”. La muerte en nada nos pertenece pues mientras nosotros vivimos no ha llegado y cuando llegó ya no vivimos. Esta concepción de Epicuro trasciende el tema de la muerte en sí. Él propone una sabiduría de vida caracterizada por el optimismo y la admiración ante la existencia del mundo y del hombre. Por último, carece también de sentido temerle al futuro puesto que: “el futuro ni depende enteramente de nosotros, ni tampoco nos es totalmente ajeno, de modo que no debemos esperarlo como si hubiera de venir infaliblemente ni tampoco desesperarnos como si no hubiera de venir nunca”.

Epicuro consideraba que la felicidad consiste en vivir en continuo placer, porque para muchas personas el placer es concebido como algo que excita los sentidos. Epicúreo consideró que no todas las formas de placer se refieren a lo anterior, pues lo que excita los sentidos son los placeres sensuales. Existen otras formas de placer que según él se refieren a la ausencia de dolor o de cualquier tipo de aflicción. También afirmó que ningún placer es malo en sí, sólo que los medios para buscarlo pueden ser el inconveniente, el riesgo o el error.

Existen escritos del filósofo y de sus seguidores que nos muestran sus doctrinas: entre los deseos, algunos son naturales y necesarios, algunos naturales y no necesarios y otros ni naturales ni necesarios, sólo consagrados a la opinión vana. La disposición que tengamos hacia cada uno de estos casos determina nuestra aptitud para ser felices o no.

Epicuro señala que existen tres clases de placeres:
-Los naturales y necesarios, las necesidades físicas básicas, alimentarse, calmar la sed, el abrigo y el sentido de seguridad.
-Los naturales e innecesarios, la conversación amena, la gratificación sexual y las artes.
-Los innaturales e innecesarios a éstos los llama vanos o superfluos, la búsqueda de la fama, del poder político, del prestigio.


Formuló algunas recomendaciones entorno a todas estas categorías de deseos así:
Debemos satisfacer los deseos naturales necesarios de la forma más económica posible.
Podemos perseguir los deseos naturales innecesarios hasta la satisfacción de nuestro corazón, no más allá.
No debemos arriesgar la salud, la amistad, la economía en la búsqueda de satisfacer un deseo innecesario, pues esto sólo conduce a un sufrimiento futuro
Hay que evitar por completo los deseos innaturales innecesarios pues el placer o satisfacción que éstos producen es efímero.

También distinguía entre dos tipos de placeres, basados en la división del hombre en dos entes diferentes pero unidos, el cuerpo y el alma:
-placeres del cuerpo: aunque considera que son los más importantes, en el fondo su propuesta es la renuncia de estos placeres y la búsqueda de la carencia de apetito y dolor corporal;
-placeres del alma: el placer del alma es superior al placer del cuerpo: el corporal tiene vigencia en el momento presente, pero es efímero y temporal, mientras que los del alma son más duraderos y además pueden eliminar o atenuar los dolores del cuerpo.

Epicuro dice que “todo placer es un bien en la medida en que tiene por compañera a la naturaleza”. Los placeres vanos no son buenos, porque a la larga nos acarrearán dolor y no sólo son más difíciles de conseguir, sino además más fáciles de perder.

También habla de la importancia de poseer una virtud para elegir y ordenar los placeres: la prudencia.

El discernimiento de los diferentes placeres y la recta prudencia, permiten acercarnos a una vida feliz, lo cual constituye el objeto de la filosofía.

Epicuro valoraba como placer fundamental la tranquilidad del alma y la ausencia de dolor: “la ausencia de turbación y de dolor son placeres estables; en cambio, el goce y la alegría resultan placeres en movimiento por su vivacidad. Cuando decimos entonces, que el placer es un fin, no nos referimos a los placeres de los inmoderados, sino en hallarnos libres de sufrimientos del cuerpo y de turbación del alma”. Una vida en privacía, rodeada de amistades y de placeres moderados con el mínimo de dolores posibles y tranquilidad en el alma, es lo que nos brindará la felicidad y hacia eso debe encaminarse el hombre.

Los epicúreos sostenían que el placer verdadero es alcanzable tan solo por la razón. Hacían hincapié en la virtudes del dominio de sí mismo y de la prudencia.
El epicureísmo identificaba al placer con la tranquilidad y enfatizaba la reducción del deseo sobre la adquisición inmediata del placer. En esta forma, el epicureísmo escapa a la objeción precedente: mientras el placer y el bien mayor son de hecho lo mismo, Epicuro argumentaba que el placer más alto consiste de una vida simple, moderada, que se vive con amigos en discusión filosófica. Él enfatizaba que no era bueno hacer algo que a uno le haga sentir bien si, cuando se lo experimentaba, uno después denigraría las experiencias posteriores y éstas le harían sentirse bien. Así mismo afirmaba que a veces por tener placeres momentáneos intensos se sacrifica el bienestar posterior. En tanto él entendía por placer la ausencia de dolor.



Concepto de la inexistencia de los dioses:
1) O los dioses quisieron eliminar el mal y no pudieron… 2) o los dioses pudieron eliminar el Mal y no quisieron… 3) o los dioses ni quisieron ni pudieron… 4) o los dioses quisieron y pudieron…

1) Los dioses serían impotentes, lo que contradice sus poderes sobrehumanos 2) Los dioses serían malvados, lo que contradice su bondad suma. 3) Los dioses serían impotentes y malvados a la vez, lo que contradice sus poderes sobrehumanos y su bondad. 4) Si los dioses quieren y pueden acabar con el Mal, ¿porque no eliminan el Mal?. Los dioses serían incoherentes, lo que contradice su perfección.

Su Filosofía
La filosofía de Epicuro puede ser claramente dividida en tres partes, la Canónica, que se ocupa de los criterios por los cuales llegamos a distinguir lo verdadero de lo falso, la Física, el estudio de la naturaleza, y la Ética, que supone la culminación del sistema y a la cual se subordinan las dos primeras partes.

La filosofía de Epicuro, en líneas generales, se caracteriza por situarse en el lado opuesto a la filosofía platónica: afirma que no hay más que una realidad, el mundo sensible, niega la inmortalidad del alma y afirma que ésta, al igual que todo lo demás, está formada por átomos, afirma el hedonismo en la teoría ética y como modo de vida y rechaza el interés por la política y, frente a la reestructuración de la sociedad que, afirmaba Platón, era el objetivo del filósofo, prefiere un estilo de vida sencillo y autosuficiente encaminado a la felicidad en el que la amistad juega un papel fundamental.

Veamos ahora con más detalle cada una de las partes de la filosofía de Epicuro:


A) La canónica
La canónica es la parte de la filosofía que examina la forma en la que conocemos y la manera de distinguir lo verdadero de lo falso.

Según Epicuro la sensación es la base de todo el conocimiento y se produce cuando las imágenes que desprenden los cuerpos llegan hasta nuestros sentidos. Ante cada sensación el ser humano reacciona con placer o con dolor, dando lugar a los sentimientos, que son la base de la moral. Cuando las sensaciones se repiten numerosas veces se graban en la memoria y forman así lo que Epicuro denomina las "ideas generales" (diferentes a las platónicas).

Para que las sensaciones constituyan una base adecuada, sin embargo, deben estar dotadas de la suficiente claridad, al igual que las ideas, o de otro modo nos conducirán al error.

Diógenes Laercio, además de las sensaciones, los sentimientos y las ideas generales, menciona un cuarto proceso de conocimiento: las proyecciones imaginativas, por las cuales podemos concebir o inferir la existencia de elementos como los átomos, aunque éstos no sean captados por los sentidos.

Todos esos aspectos, sin embargo, son sólo los principios que rigen nuestro modo de conocer la realidad. El resultado de su aplicación nos lleva a concluir la concepción de la naturaleza que se detalla en la física, segunda parte de la filosofía epicúrea.


B) La física
Según la física de Epicuro toda la realidad está formada por dos elementos fundamentales. De un lado los átomos, que tienen forma, extensión y peso, y de otro el vacío, que no es sino el espacio en el cual se mueven esos átomos.

Las distintas cosas que hay en el mundo son fruto de las distintas combinaciones de átomos. El ser humano, de la misma forma, no es sino un compuesto de átomos. Incluso el alma está formada por un tipo especial de átomos, más sutiles que los que forman el cuerpo, pero no por ello deja el alma de ser material. Debido a ello, cuando el cuerpo muere, el alma muere con él.

Con respecto a la totalidad de la realidad Epicuro afirma que ésta, como los átomos que la forman, es eterna. No hay un origen a partir del caos o un momento inicial. Tal y como leemos en la Carta a Heródoto: "Desde luego el todo fue siempre tal como ahora es, y siempre será igual."

Toda esta concepción atomista procede claramente de Demócrito, pero Epicuro modifica la filosofía de aquel cuando le conviene, pues no acepta el determinismo que el atomismo conllevaba en su forma original. Por ello introduce un elemento de azar en el movimiento de los átomos, una desviación de la cadena de las causas y efectos con lo que la libertad queda asegurada.

Este interés por parte de Epicuro en salvaguardar la libertad es fruto de la consideración de la ética como la culminación de todo el sistema filosófico al cual se han de subordinar las restantes partes. Éstas son importantes tan sólo en la medida en que son necesarias para la ética, tercera y última división de la filosofía.


C) La ética.
La ética, como ya se ha dicho, es la culminación del sistema filosófico de Epicuro: la filosofía como el modo de lograr la felicidad, basada en la autonomía o autarquía y la tranquilidad del ánimo o ataraxia. En la medida en la que la felicidad es el objetivo de todo ser humano, la filosofía es una actividad que cualquier persona, independientemente de sus características (edad, condición social, etc.) puede y debe realizar.

Para exponer la ética de Epicuro podemos fijarnos en dos grandes bloques. Por un lado todo aquello que su filosofía pretende evitar, que es, en definitiva, el miedo en sus diversos modos y maneras, y por otro lado, aquello que se persigue por considerarse bueno y valioso.

La lucha contra los diversos miedos que atenazan y paralizan al ser humano es parte fundamental de la filosofía de Epicuro; no en vano, ésta ha sido designada como el "tetrafármaco" o medicina contra los cuatro miedos más generales y significativos: el miedo a los dioses, el miedo a la muerte, el miedo al dolor y el miedo al fracaso en la búsqueda del bien:

- El miedo a los dioses es absurdo, nos dice Epicuro, pues éstos en nada intervienen en los asuntos humanos y no se mueven por la ira ni la cólera ni tantos otros sentimientos que comúnmente se les atribuyen. Por el contrario, los dioses deberían ser un modelo de virtud y de excelencia a imitar, pues viven en armonía mutua manteniendo entre ellos relaciones de amistad.


Aforismos
"El cuerpo, en lances de amor, es parte indispensable del alma."

"El hombre es rico desde que se ha familiarizado con la escasez."

"El más grande fruto de la serenidad del alma es la justicia."

"El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo."

"El sabio no se esforzará en dominar el arte de la retórica y no intervendrá en política ni querrá ser rey."

"No es verdaderamente impío el hombre que niega los dioses que la multitud venera, sino aquél que afirma de los dioses lo que la multitud cree de ellos "

"¿Quieres ser rico? Pues no te afanes por aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia."

"Retírate dentro de ti mismo, sobre todo cuando necesites compañía."

"La autarquía y la anarquía, los mayores frutos de la autonomía".

"Nadie, al ver el mal, lo elige, sino que se deja engañar por él, como si fuera un bien respecto a un mal peor".

"Lo insaciable no es la panza, como el vulgo afirma, sino la falsa creencia de que la panza necesita hartura infinita".

"Todo el mundo se va de la vida como si acabara de nacer".

"Quien un día se olvida de lo bien que lo ha pasado se ha hecho viejo ese mismo día".

"El que menos necesita del mañana es el que avanza con más gusto hacia él".

"También en la moderación hay un término medio, y quien no da con él es víctima de un error parecido al de quien se excede por desenfreno".

"Límite de la grandeza de los placeres es la eliminación de todo dolor. Donde exista placer, por el tiempo que dure, no hay ni dolor ni pena ni la mezcla de ambos".

"Comamos y bebamos que mañana moriremos"

" ¿Dios está dispuesto a prevenir la maldad pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿No está dispuesto a prevenir la maldad, aunque podría hacerlo? Entonces es perverso. ¿Está dispuesto a prevenirla y además puede hacerlo? Si es así, ¿por qué hay maldad en el mundo? ¿No será que no está dispuesto a prevenirla ni tampoco puede hacerlo? Entonces, ¿para qué lo llamamos Dios? "

" ¿Dioses? Tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros "

"Las enfermedades duraderas proporcionan a la carne más placer que dolor."

Fuente: Máximas capitales, IV.
"La necesidad está dentro del mal, pero no hay causa, racional, alguna de vivir con necesidad."

Fuente: Exhortaciones, 9.
"Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco."

Fuente: Exhortaciones, 68.
"Que nadie, mientras sea joven, se muestre remiso en filosofar, ni, al llegar a viejo, de filosofar se canse. Porque, para alcanzar la salud del alma, nunca se es demasiado viejo ni demasiado joven."

Fuente:
Carta a Meneceo, 122.
"Quien afirma que aún no le ha llegado la hora o que ya le pasó la edad, es como si dijera que para la felicidad no le ha llegado aún el momento, o que ya lo dejó atrás."

Fuente: Carta a Meneceo, 123.
"Así pues, practiquen la filosofía tanto el joven como el viejo; uno, para que aún envejeciendo, pueda mantenerse joven en su felicidad gracias a los recuerdos del pasado; el otro, para que pueda ser joven y viejo a la vez mostrando su serenidad frente al porvenir."

Fuente: Carta a Meneceo, 123.
"Debemos meditar, por tanto, sobre las cosas que nos reportan felicidad, porque, si disfrutamos de ella, lo poseemos todo y, si nos falta, hacemos todo lo posible para obtenerla."

Fuente: Carta a Meneceo, 123.
"Acostúmbrate a pensar que la muerte para nosotros no es nada, porque todo el bien y todo el mal residen en las sensaciones, y precisamente la muerte consiste en estar privado de sensación. Por tanto, la recta convicción de que la muerte no es nada para nosotros nos hace agradable la mortalidad de la vida; no porque le añada un tiempo indefinido, sino porque nos priva de un afán desmesurado de inmortalidad."

Fuente: Carta a Meneceo, 125.
"Es estúpido quien confiese temer la muerte no por el dolor que pueda causarle en el momento en que se presente, sino porque, pensando en ella, siente dolor: porque aquello cuya presencia no nos perturba, no es sensato que nos angustie durante su espera."

Fuente: Carta a Meneceo, 125.
"La muerte es una quimera, pues cuando yo estoy, ella no está; y cuando ella está, yo no."

Otra versión: "La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo."
Otra versión: "La muerte, temida como el más horrible de los males, no es, en realidad, nada, pues mientras nosotros somos, la muerte no es, y cuando ésta llega, nosotros no somos."
Otra versión: "¿Por qué temer la muerte?, si mientras existimos, ella no existe y cuando existe la muerte, entonces, no existimos nosotros."
Fuente: Carta a Meneceo, 125.
"Así pues, la muerte no es real ni para los vivos ni para los muertos, ya que está lejos de los primeros y, cuando se acerca a los segundos, éstos han desaparecido ya."

Fuente: Carta a Meneceo, 125.
"El que exhorta al joven a una buena vida y al viejo a una buena muerte es un insensato, no sólo por las cosas agradables que la vida comporta, sino porque la meditación y el arte de vivir y de morir bien son una misma cosa. Y aún es peor quien dice: bello es no haber nacido pero, puesto que nacimos, cruzar cuanto antes las puertas del Hades. Si lo dice de corazón, ¿por qué no abandona la vida? Está en su derecho, si lo ha meditado bien. Por el contrario, si se trata de una broma, se muestra frívolo en asuntos que no lo requieren."

Fuente: Carta a Meneceo, 126.
"El placer es el principio y el fin de una vida feliz."

Fuente: Carta a Meneceo, 128.


Información sacada de la wikipedia. http://es.wikipedia.org/wiki/Epicuro

martes, 15 de marzo de 2011

Decálogo (y más) de Bertrand Russell



Decálogo
1.- No estés absolutamente seguro de nada.
2.- No creas conveniente actuar ocultando pruebas, pues las pruebas terminan por salir a la luz.
3.- Nunca intentes oponerte al raciocino, pues seguramente lo conseguirás.
4.- Cuando encuentres oposición, aunque provenga de tu esposo o de tus hijos, trata de superarla por medio de la razón y no de la autoridad, pues una victoria que dependa de la autoridad es irreal e ilusoria.
5.- No respetes la autoridad de los demás, pues siempre se encuentran autoridades enfrentadas.
6.- No utilices la fuerza para suprimir las ideas que crees perniciosas, pues si lo haces, ellas te suprimirán a ti.
7.- No temas ser extravagante en tus ideas, pues todas la ideas ahora aceptadas fueron en su día extravagantes.
8.- Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, pues si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta.
9.- Muéstrate escrupuloso en la verdad, aunque la verdad sea incómoda, pues más incómoda es cuando tratas de ocultarla.
10.- No sientas envidia de la felicidad de los que viven en el paraíso de los necios, pues sólo un necio pensará que eso es la felicidad.




Frases:
“En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.”

"Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas."

"Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos."

"Los artistas son, por regla general, menos felices que los hombres de ciencia."

"Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad."

"Una vida entre los libros posee una calma y una paz muy grandes. Si bien es cierto que nos sentimos abrumados por un hambre terrible de algo menos tenue, nos ahorramos el remordimiento y el horror y la tortura y el enloquecedor veneno del arrepentimiento."

"El aburrimiento es el gran tema de los moralistas ya que la mitad de los pecados se cometen por su causa."

"La humanidad tiene una moral doble: una que predica y no practica y otra, que practica pero no predica."



Sobre la religión

"Respecto a los dioses del Olimpo, hablando a una audiencia puramente filosófica, me reconocería agnóstico. Pero hablando popularmente, creo que cualquiera de nosotros se diría ateo respecto a aquellos dioses. Respecto al dios de los cristianos, creo que debo seguir la misma línea."

"Mi idea de la religión es la de Lucrecio. La considero una enfermedad nacida del miedo y una fuente de miseria para la humanidad. No puedo negar, sin embargo, que ha hecho algunas contribuciones a la civilización. En días lejanos ayudó a arreglar el calendario, y permitió a los monjes egipcios crear crónicas de los eclipses que acabaron permitiendo predecirlos. Estoy dispuesto a reconocer estas dos aportaciones, pero no se me ocurren más."

"Está claro que las doctrinas fundamentales del cristianismo reclaman una gran dosis de perversión ética antes de poder ser aceptadas."

"Un ateo, como un cristiano, pretende que sabe si hay o no un dios. El cristiano pretende que podemos saber que lo hay, el ateo pretende que podemos saber que no lo hay."

"Por mi parte, creo que no hay ninguna buena razón para pensar que sobrevivimos a la muerte, pero estoy abierto a ser convencido si aparece la evidencia adecuada."

"Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista"

jueves, 25 de noviembre de 2010

Frases sobre la religión


La religión de una época es el entretenimiento literario de la siguiente.
RALPH WALDO EMERSON

Estoy satisfecho y lo bastante ocupado con las cosas que existen, sin atormentarme o preocuparme a mí mismo sobre aquellas que podrían ser pero de las que no tengo evidencias.
THOMAS JEFFERSON

Cuestiónate con valor incluso la existencia de un dios; porque si hubiera uno, debería dar el visto bueno a un homenaje a la razón antes que al miedo ciego. THOMAS JEFFERSON

Ningún testimonio es suficiente para establecer un milagro, a menos que el testimonio sea de una clase tal que su falsedad sea más milagrosa que el hecho que se está tratando de comprobar.
DAVID HUME

Llegará un día en el que el origen místico de Jesús, con el Ser Supremo como Padre en el vientre de una Virgen, sea clasificado junto con la fábula de la creación de Minerva en el cerebro de Júpiter.
THOMAS JEFFERSON

La inmensa mayoría de los hombres eminentes intelectualmente no creen en la religión cristiana, pero ocultan este hecho en público, quizá porque temen perder sus ingresos.
BERTRAND RUSSELL

Todas las religiones son lo mismo: la religión es básicamente culpa con diferentes días festivos.
CATHY LADMAN

Si la gente es buena sólo porque teme al castigo y espera una recompensa, somos efectivamente un grupo lamentable.
ALBERT EINSTEIN

La gente dice que necesitamos religión cuando lo que realmente quieren decir es que necesitamos policías.
H. L. MENCKEN

Dios y Patria son un equipo imbatible; baten todos los records de la opresión y el derramamiento de sangre.
LUIS BUÑUEL

La política ha asesinado a miles, pero la religión ha asesinado a decenas de miles.
SEAN O'CASEY

Los hombres no hacen el mal tan completa y alegremente como cuando lo hacen por convicción religiosa.
BLAISE PASCAL

La religión es considerada cierta por la gente normal, falsa por el sabio y útil por los gobernantes.
SÉNECA EL JOVEN

La religión es excelente material para mantener quieta a la gente normal.
NAPOLEÓN

En todo pueblo hay una antorcha -el maestro-; y un extintor -el sacerdote. VICTOR HUGO.

lunes, 15 de noviembre de 2010

DIFERENCIAS ENTRE ACONFESIONAL (ESPAÑA) Y LAICO (LO QUE QUEREMOS)



ACONFESIONAL: Que no pertenece a ninguna religion.
LAICO: Independiente de cualquior confesion religiosa.
La aconfesionalidad, como su propio nombre indica, implica que el Estado no asume como propia ninguna confesión religiosa, lo cual no quiere decir que sea hostil a la religión. En ese sentido, la aconfesionalidad del Estado merece una valoración positiva, como forma más correcta de establecer las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Es la que consagra nuestra Constitución. El laicismo, en cambio, entraña una actitud del Estado que pretende prescindir de las religiones: considera que, en el ámbito de lo público, la religión debe quedar excluida. Por ejemplo, las medidas contra la exhibición pública de símbolos religiosos (en la escuela, hospitales, etc.) entrañan una posición laicista. Esto no es un sinonimo, ni significan lo mismo. La diferencia es clara y más en el tema que nos ocupa (El estado).



El art. 16.3 de la Constitución establece que "ninguna confesión tendrá el caracter estatal. Los poderes públicos tendran en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la iglesia catolica y demas confesiones".



Asi de claro. la Constitución excluye expresamente la posibilidad de Estado Laico o independiente de cualquier confesión religiosa, ya que le obliga a cooperar con las distintas religiones, pero el Estado no pertenece a ninguna religión (aconfesional).