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jueves, 1 de septiembre de 2011

Titanic (III)

“Construimos un buque para que fuera capaz de flotar. No lo construimos para que fuera capaz de chocar contra un iceberg o un acantilado. Desafortunadamente esto último fue exactamente lo que sucedió”. Alexander Carlisle, uno de los directores de los astilleros Harland & Wolff ante el Comisionado Inglés de Naufragios.

Bueno, finalmente me he decidido a publicar la entrada dedicada a los pasajeros y la tripulación del Titanic. Primero estarán algunas historias sacadas de la exposición del Titanic, después, habrá una lista de los 2207 pasajeros.
Los supervivientes fueron rescatados de los botes salvavidas por el RMS Carpathia.

De los 711 pasajeros y la tripulación rescatada, uno, William F. Hoyt, pasajero de primera clase y hombre de negocios (foto de la derecha), murió en un bote salvavidas durante la noche, y otros cinco murieron a bordo del Carpathia y fueron enterrados en el mar. Varios barcos navegaron a la zona del desastre donde se hallaban las víctimas para recuperar los cuerpos. Los números 324 y 325 no fueron usados, y los seis pasajeros enterrados en la mar por el Carpathia tampoco fueron numerados. Los tres cuerpos recuperados por el RMS Oceanic, números 331, 332 y 333, fueron los ocupantes de un plegable, que se inundó en los últimos momentos del hundimiento. Varias personas lograron llegar al barco, aunque algunos murieron durante la noche. Cuando el Quinto Oficial Harold Lowe rescató a los supervivientes de un plegable, dejó tres cuerpos: Thomas Beattie, un pasajero de primera clase, y dos miembros de la tripulación, un bombero y un marinero. El plegable, con los tres cadáveres todavía dentro, fue descubierto a más de 200 millas del sitio del hundimiento aproximadamente un mes más tarde.

Tras la recuperación de los 160 cadáveres identificados y no identificados de las víctimas del naufragio se llevaron de vuelta a Halifax, Nueva Escocia, para ser enterrados. 129 fueron llevados al cementerio no confesional Fairview Lawn; 29 fueron enterrados en el cementerio católico romano Mount Olivet y diez fueron llevados al cementerio de los judíos Barón de Hirsch. Los cuerpos de las restantes víctimas que fueron recuperadas se entregaron a los miembros de la familia o fueron enterrados en el mar.

PERSONAJES E HISTORIAS DEL TITANIC



Una de las familias más adineradas que viajaba a bordo del Titanic era la familia Widener. Esta rica familia regresaba a Philadelphia después de haber viajado hasta París con el único fin de comprar la tela para la confección del traje de novia de su hija, que esperaba casarse en el mes de julio, pero que no viajaba con ellos. (Eleonor en la foto de abajo).

Una vez se produjo el choque y cuando todos se disponían a subir a los botes salvavidas en la cubierta B, el oficial sólo permitió subir al bote a la señora Eleonor Widener, mientras que a su esposo, su hijo de 19 años y a su mayordomo no se les dejó subir. Este bote fue arriado con sólo 28 personas cuando estaba preparado para 72.
Tres semanas más tarde, un barco que la compañía White Star Line envió a la zona del naufragio para recuperar los cuerpos que aún estaban flotando, encontró el cadáver de Edwin Keepin, mayordomo de la familia Widener. En un primer momento se pensó que era el cuerpo de George Widener, pero cuando revisaron sus datos se comprobó que era el mayordomo. En el cuerpo de Keepin se encontró un extraordinario medallón de oro y brillantes, así como cientos de dólares en los bolsillos de su abrigo y ropa.


Cuando el Titanic estaba a punto de hundirse, Gerda y su marido Edgar Lindell, junto al pasajero Carl Olor Jansson, (foto de la derecha)

que se encontraban en la cubierta, se lanzaron al agua y nadaron hasta el bote salvavidas desplegable A, precisamente el último en ser arriado al mar. Este bote se encontraba casi lleno de agua y con aproximadamente 45 personas. El pasajero Oloff y el marido de Gerda, Edgard, consiguieron subirse al bote salvavidas, pero Gerda, ya sin fuerzas y al límite de morir congelada, no pudo subir, a pesar de que su marido le estuvo agarrando constantemente e intentando subirla a bordo del bote. Él finalmente cayó desvanecido en el interior del bote y fue otro pasajero, August Wennerstorm, (foto de abajo)



quien sujetó e intentó subirla pero cuando se dio cuenta que había muerto congelada con su mano agarrada a él (casi como la imagen de Leonardo Dicaprio en la película Titanic). Después de varios minutos Wennerstorm no tuvo más fuerza y soltó la mano de Gerda. Abajo, el matrimonio Lindell.


Al soltarla, Wennerstorm cayó también desvanecido en el bote. Sin embargo, en algún momento, mientras sostenía su mano, el anillo de Gerda se deslizó de su dedo y cayó al fondo del bote.
Casi un mes después de la tragedia, el buque Oceanic encontró a la deriva, a más de 300 kilómetros de la tragedia, el bote desplegable A y al vaciarlo de agua apareció en el fondo del bote el anillo.


Alfred Nourney era un joven alemán, procedente de Colonia, que durante su estancia a bordo del Titanic no paró de contar que se dirigía a América para cumplir uno de sus sueños, que era ver a los indios. Esto es lo que contaba, pero la realidad es que sus padres lo enviaban a Nueva York porque había dejado embarazada a una de las empleadas de la casa y querían alejarlo de Colonia durante una temporada. (fotografía de abajo)

Uno de los pasajeros de primera clase era Erik Lind. Nació en Suecia y se convirtió en un afamado y poderoso hombre de negocios cuando de muy joven emigró a Nueva York, donde consiguió amasar una gran fortuna. No obstante, regresó a Suecia para invertir todo su dinero en un una gran empresa que fracasó estrepitosamente, así que decidió regresar a Nueva York a repetir fortuna.
Pero debido a las grandes deudas que tenía en Suecia y para no alertar a sus muchos acreedores, cambió su apellido por el de Lingrey y, con este falso apellido, compró un billete de primera clase del Titanic, en el que se gastó sus últimos dólares.
Al producirse la tragedia, Erik Lind, junto a otros dos pasajeros de primera clase, se lanzaron al agua. Nadaron hasta conseguir llegar cerca de uno de los botes salvavidas pero Lind no tuvo fuerzas y finalmente despareció engullido por las gélidas aguas.

Henrik Kviller era un ingeniero escandinavo de 31 años que viajaba con una beca a Estados Unidos para estudiar las construcciones de acero y que pretendía casarse con su novia nada más regresar de América. Desafortunadamente, Kvillner murió en el Titanic, siendo su cuerpo recuperado varios días después. Sus pertenencias fueron enviadas a su familia.

Uno de los matrimonios más conocidos que viajaban en 1ª clase era el matrimonio Strauss. Isidor era el fundador de los grandes almacenes Macy´s en Nueva York, pero este era un viaje de placer que había realizado por Europa, por lo que Ida le acompañaba. Después de la colisión, subieron a la cubierta de botes, donde Ida rechazó subirse a bordo del bote salvavidas número 8, declarando que habían estado viviendo juntos durante muchos años y por ello "donde tú vayas, allí iré yo". Se dirigieron entonces hacía la cubierta de proa, donde, abrazados, aguantaron hasta que el agua les devoró.

Uno de los pocos pasajeros españoles que viajaban en el Titanic era el joven matrimonio Peñasco, pasajeros de primera clase en su luna de miel.

Víctor y Josefina llevaban más de un año de luna de miel cuando, estando en París, decidieron comprar billetes en el Titanic para poder conocer América, pero como la madre de Víctor tenía miedo a los barcos, decidieron dejar a su mayordomo en París y que éste fuera enviando unas postales de la capital parisina que ellos previamente habían escrito con las fechas futuras. De esta forma, mientras ellos se encontraban en el Titanic rumbo a Nueva York, la madre de Víctor les creía a salvo en París.
Al producirse la colisión, el joven matrimonio subió corriendo a la cubierta de botes, donde solamente Josefina pudo subirse al bote salvavidas número 8, junto a su doncella de compañía y otros personajes ilustres, como Molly Brown o la condesa de Rhodes. Víctor permaneció en el buque y murió en las gélidas aguas del atlántico.

Jacob era minero, pero tal vez cansado de esa dura vida, tomó la decisión de coger todos los ahorros que tenía y juntarlos con los pocos objetos de valor que poseía para embarcarse en el Titanic con el fin de comprar una pequeña granja en cualquier población americana y así comenzar una nueva vida. Pero no pudo ser. Jacob, como muchísimos de sus compañeros en aquellos camarotes de tercera clase, dejó su vida en esta tragedia.

La familia Kink, formada por Anton, su mujer Luise y su hija de 4 años, también llamada Luise, viajaba desde Zurich. Eran pasajeros de 3ª clase y, al llegar a la cubierta de botes, sólo a la madre y la pequeña Luise se les permitió subir a bordo del bote número 2. A Anton no se le permitió subir y los marineros hicieron una cadena humana alrededor de bote mientras este comenzaba a ser arriado. Pero Anton aprovechó un descuido y se escabulló entre los marineros, saltando al bote y aterrizando en él cuando éste ya había comenzado su descenso. De esta forma se convirtieron en una de las pocas familias de 3ª clase en sobrevivir al completo.

Si hay un personaje femenino conocido dentro de la historia del Titanic, esa es sin lugar a dudas Molly Brown. Procedente de Denver, Colorado, era una excéntrica pasajera de 1ª clase. Su papel durante las tareas de rescate, animando a las mujeres a remar e intentando que los botes más vacíos volvieran a rescatar a más pasajeros, le valió una justa valoración. Cuando llegó a Nueva York, encargó hacer unas medallas en honor a la tripulación del Carpathia, cada una con el nombre personalizado. La historia bautizó a esta mujer como la insumergible Molly Brown, llegándose a realizar infinidad de musicales, películas y libros sobre su figura.

Carl Asplund viajaba junto a su mujer y cinco hijos en los camarotes de tercera clase situados en la popa del buque. Cuando el buque colisionó contra el iceberg, la familia entera consiguió llegar hasta la cubierta de botes pero eran incapaces de separarse. Años después Selma, su mujer, declaró que habían decidido quedarse todos juntos y morir abrazados aquella noche, pero en un instante, al estar cerca de un bote que estaba siendo arriado, un tripulante agarró a su hija menor, Lillian, y la lanzó al bote. Segundos después hizo lo mismo con otro de los hijos, Félix. Entonces otro tripulante desde el bote gritó: “¡Bajad a la madre también al bote!”.


Antes de que Selma tuviera tiempo para reaccionar, los tripulantes la habían cogido de pies y manos y le lanzaron al bote, desde donde alzó la vista para ver a su marido y sus otros tres hijos correr hacía la otra cubierta del buque. Sería la última vez que los viera.
El cuerpo de Carl Asplund fue recuperado y entregado a su familia, así como varios objetos. Todos ellos fueron entregados a su hija Lillian, que fue una de las últimas supervivientes en morir, en la primavera de 2006.

William Murdoch fue, sin lugar a dudas, uno de los personajes más importantes en la historia del Titanic, tanto por el cargo que ocupaba a bordo como por su heroico comportamiento personal y profesional.

Murdoch era el primer oficial del Titanic y fue la persona que se encontraba al mando del buque cuando éste colisionó con el iceberg. Él tuvo que decidir, en décimas de segundo, qué maniobra tomar y decidió, como primera orden después de chocar, cerrar inmediatamente las puertas estancas.
El papel de este oficial también fue ejemplar durante las maniobras de evacuación de los pasajeros. Era el responsable de los botes salvavidas en la cubierta de estribor y ordenó llenarlos completamente, aunque fuese con hombres. En la cubierta de babor, por el contrario, el oficial responsable no permitió que ningún hombre embarcase en los botes salvavidas y estos se arriaron sólo con mujeres y niños, llevando en su interior solamente a la mitad de personas que podían haberse salvado. Algunos botes solo llevaban catorce o quince personas cuando su capacidad total era de 72. Debido a ello, más del 80% de los hombres que se salvaron en el Titanic le debieron su vida a Murdoch.
Por último conviene destacar de este excelente oficial que, cuando ya el barco estaba a punto de desaparecer bajo las heladas aguas, cuando el agua le cubría la mitad de su cuerpo, consiguió, en un esfuerzo sobrehumano, cortar, con su navaja, los cabos que impedían arriar el último bote salvavidas, el desplegable A. Gracias a este último esfuerzo del oficial Murdoch, doce personas pudieron salvarse en ese bote, aunque a él ya no le quedaron fuerzas para subirse y murió congelado en la mar, agarrado al bote salvavidas que había conseguido salvar con el esfuerzo que le costó la vida.


La crónica de Harold Bride, telegrafista del Titanic


Me incorporé al Titanic en Belfast. Nací en Nunhead, Londres, hace veintidós años, y el pasado mes de julio pasé a formar parte del personal de radio. Antes había trabajado en el Haverford y en el Lusitania, después me pasaron al Titanic, en Belfast. No tenía mucho que hacer en el Titanic, salvo relevar a Phillips, el operador principal, desde la media noche hasta algún momento de la mañana, cuando se despertaba.
Estaba de pie al lado de Phillips, diciéndole que se fuera a dormir, cuando el capitán se asomó en la cabina: “Chocamos contra un iceberg –-dijo el capitán–. Ya mandé hacer una inspección para saber qué pasó. Prepárense para pedir ayuda, pero esperen a que yo les avise.” El capitán se fue y regresó unos diez minutos después. Afuera se escuchaba un gran alboroto, pero nada que indicara problemas. El aparato sin cables funcionaba a la perfección. “Pidan ayuda”, ordenó el capitán, asomándose apenas por la puerta. “¿Qué mensaje mando?”, preguntó Phillips. “La llamada internacional reglamentaria de socorro, nada más”, respondió el capitán, y se fue. Phillips comenzó a digitar CQD. Lo hacía con rapidez y bromeábamos mientras lo hacía.
El humor de la situación me incitó e hice un comentario que nos hizo reír a todos, incluido el capitán. “Manda un sos –sugerí–, es la nueva llamada y podría ser tu última ocasión de mandarla.” Phillips, riendo, cambió la señal a sos. El capitán nos dijo que el golpe había sido en la parte central del barco, hacia la popa. Tardaron diez minutos, me dijo Phillips, en darse cuenta de la presencia del iceberg, pero la leve sacudida fue la única señal del impacto. Creíamos estar a una buena distancia. En los minutos siguientes bromeamos mucho.
El capitán ya se había ido y Phillips me dijo que fuera a decirle que el Carpathia había respondido. Lo hice, atravesé entre una multitud de personas para llegar a su cabina. En las cubiertas había una gran confusión de hombres y mujeres. Al regresar, escuché que Phillips daba más indicaciones al Carpathia. Me dijo que me vistiera, se me había olvidado que no estaba vestido.
Llegaba música desde la popa, la banda del barco tocaba una pieza de ragtime,Autumn. Phillips corrió hacia la popa y fue la última vez que lo vi vivo. Fui hacia donde había visto el bote plegable en la cubierta del barco y, para mi sorpresa, ahí estaba todavía, y unos hombres trataban de echarlo al mar.
Cuando me di cuenta, estaba en el bote. Sí, estaba en el bote pero debajo porque se había volcado. Recuerdo que me di cuenta de que estaba empapado y necesitaba respirar, fuera lo que fuera, porque estaba debajo del agua. Supe que tenía que luchar y lo hice. ¿Cómo salí de abajo del bote? No lo sé, pero por fin pude aspirar una bocanada de aire. Había hombres a mi alrededor, cientos de hombres. El mar estaba lleno de ellos, todos con sus chalecos salvavidas.


Abajo, a la izquierda, Phillips, a la derecha, Harold Bride.




Pensé que tenía que alejarme del buque. Era un espectáculo extraordinario. Arrojaba humo y chispas por las chimeneas. Debió producirse una explosión, pero no la escuché. Sólo se veía un gran chorro de chispas. El buque empinaba lentamente la nariz, como un pato al sumergirse. Mi único pensamiento era alejarme de la succión. La banda seguía tocando, imagino que todos los músicos se ahogaron. Son unos héroes. Seguían tocando Autumn. Entonces me puse a nadar con todas mis fuerzas. Creo que debí estar a unos cuarenta y cinco metros de distancia cuando el Titanic, de nariz, con la popa casi vertical, comenzó a hundirse lentamente. Cuando por fin las olas cubrieron su timón no se sintió la succión. Debió seguir hundiéndose suavemente.
Por fin llegó el Carpathia y subieron a la gente con una escalera de soga. Nuestro bote se aproximó y nos sacaron a todos, uno por uno. Había un hombre muerto. Lo pasé y llegué a la escalera, aunque me dolían terriblemente los pies. El muerto era Phillips. Murió de frío en la balsa. Dio todo de sí antes del naufragio. Se quedó en su lugar hasta que pasó la crisis y luego se desplomó.
Amanecía. Creo que me quedé en la enfermería casi hasta la noche, cuando me dijeron que el equipo sin cables del Carpathia estaba funcionando “raro” y me pidieron que les echara una mano. Después de eso no volví a salir de la sala de radio, de modo que no sé qué les pasó a los demás pasajeros.



Estadísticas


Estas son las estadísticas del total de pasajeros a bordo del buque, y total de pasajeros que perecieron y se salvaron, de acuerdo al total de pasajeros de la lista y al libro de Judith Geller, Titanic: Women and Children First. Los datos son estimaciones cercanas.

Pasajeros totales
1ª Clase 2ª Clase 3ª Clase
Hombres 176 -- --
Mujeres 143 92 178
Niños 7 25 83
Total 326 -- --
Supervivientes
1ª Clase 2ª Clase 3ª Clase
Hombres 58 (33%) -- --
Mujeres 139 (97%) 80 (87%) 91 (51%)
Niños 6 (86%) 25 (100%) 30 (36%)
Total 203 (62%) -- --
Muertos
Sólo murieron 4 mujeres y un niño de primera clase: Edith Evans, Anne Isham, Ida Strauss, Bess Allison y su hija, Loraine.
1ª Clase 2ª Clase 3ª Clase
Hombres 118 (67%) -- --
Mujeres 4 (3%) 12 (13%) 87 (49%)
Niños 1 (14%) 0 (0%) 53 (64%)
Total 123 (38%) 12 140




Número de muertos que perecieron en el agua: cerca de 1500 personas.

El siguiente índice indica el número de los cuerpos que cada buque recuperó.
• MB - CS Mackay-Bennett (cuerpos 1-306)
• M - CS Minia (cuerpos 307-323)
• MM - CGS Montmagny (cuerpos 326-329)
• A - SS Algerine (cuerpos 330)
• O - RMS Oceanic (cuerpos 331-333)
• I - SS Ilford (cuerpo 334)
• OT - SS Ottowa (cuerpo 335)
Para una lista de pasajeros, recomiendo pinchar AQUÍ.

viernes, 10 de junio de 2011

Cementerios, porque no todo es el terror en estado puro IX: Estocolmo y Copenhague



Os voy a hablar del, hasta ahora, uno de los mejores cementerios que he visitado. Tanto me gustó que me compré un libro sobre él, un libro que habla sobre todo de la arquitectura y de cómo fue construido.
Abajo, Skogskapellet, La capilla del bosque


Está al sur de Estocolmo, y es una auténtica maravilla, el Skogskyrkogården, (El Cementerio del Bosque).
Los arquitectos suecos Erik Gunnar Asplund y Sigurd Lewerentz fueron los ganadores de un concurso en el año 1915 para la construcción de un gran cementerio en Estocolmo. El nombre de su propuesta fue "Tallum", nombre que deriva del término pino, (en sueco Tall).
Abajo, Heliga korsets kapell, La capilla de la Santa Cruz.


El cementerio está construido adaptándose a la naturaleza del bosque, con varias capillas y un crematorio. Su forma ha sido un modelo a seguir en la construcción de otros cementerios. Es un lugar que inspira tranquilidad. Las cifras del cementerio dan cuenta de alrededor de 50.000 tumbas. Además, cuenta con dos áreas de bosque ("Bosque del recuerdo", en la foto de abajo), donde se entierra de forma anónima; alrededor de estos bosques se pueden dejar flores, encender velas y meditar.


En Suecia se acostumbra enterrar los restos tras ser incinerados. Una de las cosas que más llama la atención, al menos para mí, es que no hay grandes esculturas como hemos visto que sucede en otras ciudades, ni mausoleos. Aquí todos son enterrados de la misma manera, entre árboles, al ras del suelo, y con una pequeña lápida donde vienen escritos los datos del difunto. Ante la muerte, todos somos iguales, sin ninguna distinción. Las distinciones las hacen los vivos que se quedan.


En el día de Todos los Santos, allí van los familiares y amigos a encender bien velas, bien pequeñas lámparas que todas las lápidas tienen.



Skogskyrkogården fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 1994 por la Unesco.
Abajo, Uppståndelsekapellet, La capilla de la resurrección

En junio del 1999 las cenizas de Greta Garbo fueron enterradas en el cementerio Skogskyrkogarden.

COPENHAGUE


Si vais a visitar la ciudad de Copenhague en Dinamarca, un paseo que no debe dejarse de hacer es conocer su famoso cementerio: Assistens Kirkegård, un gran espacio verde que para los daneses también funciona como un parque público donde disfrutar de una siesta al sol o un encuentro con amigos. El cementerio Assistens Kirkegård en Copenhague, inaugurado en 1760 en el barrio de Nørrebro y considerado hoy el más grande de la ciudad, conserva los restos del célebre autor de cuentos infantiles Hans Christian Andersen. La direccion es Kapelvej 4, 2200 København, y la verdad es que estaba andando a diez minutos de nuestro hotel, así que tuvimos suerte.

Otra tumba que es muy visitada es la perteneciente al filósofo Søren Kierkegaard.

Durante el siglo XX se enterraron gente de renombre, como el Premio Nobel de física, Niels Bohr y una serie de músicos de jazz americanos que se establecieron en Copenhague durante los años 50 y 60, incluyendo a Ben Webster y Kenny Drew.
La verdad es que hay muy poca información sobre este cementerio, y la escasa que hay está casi toda en danés y un poco en inglés. Si alguno tiene más fotos o información, estaría encantada de subirla.

jueves, 9 de junio de 2011

15 fotografías ganadoras del World Press Photo

Como ayer os comenté, hoy voy a publicar quince fotos también muy impactantes. Si alguno piensa que se me ha olvidado alguna importante, o quiera comentar algo, le pido por favor que lo haga.
1.- Retrato de Bibi Aisha, una muchacha afgana de 18 años, obra de la periodista sudafricana Jodi Bieber del Institute for Artist Management para la revista Time, ganó el 54ª edición del concurso de fotografía World Press Photo of the Year 2010. La imagen también ganó el primer premio en la categoría de Retratos. Bibi Aisha perdió la nariz y las orejas como castigo por intentar escaparse de su esposo talibán porque su familia la trataba como una esclava y la golpeaban frecuentemente. Ella fue obligada a los 13 años a casarse como pago de un asesinato cometido por un primo de su padre.

2.- Jóvenes libaneses conducen por una calle en Haret Hreik, un vecindario bombardeado al sur de Beirut. Durante cerca de cinco semanas Israel ha estado bombardeando esa parte de la ciudad y pueblos del sur del Líbano en una campaña contra los militantes de Hezbollah. Cuando el alto el fuego empezó a cesar gradualmente, miles de libaneses comenzaron a volver a sus casas. Según el gobierno libanés, 15.000 hogares y 900 comercios fueron destruidos. Era el año 2006.

3.- Tianamén, 1989, un joven opositor está parado en medio de una avenida deteniendo a una columna de tanques del Ejército Popular de Liberación durante las protestas por una reforma democrática. Las estimaciones de las muertes civiles varían: 400-800 (CIA), 2.600 (según fuentes no identificadas de la Cruz Roja China). El número de heridos se estima entre 7.000 y 10.000. Tras la violencia, el Gobierno emprendió un gran número de arrestos para suprimir a los instigadores del movimiento, expulsó a la prensa extranjera y controló estrictamente la cobertura de los acontecimientos en la prensa china.

4.- Omayra Sánchez Garzón fue una niña colombiana de 13 años, víctima del volcán Nevado del Ruiz durante la erupción que arrasó con el pueblo de Armero, Colombia en 1985. Adquirió reconocimiento mundial al estar tres días atrapada en el fango, agua y restos de su propia casa, mientras las cámaras de televisión transmitían incesantemente sus dieciseis últimas horas de vida. Actualmente, en el sitio donde padeció su agonía, una valla, producto de la investigación que adelanta la Fundación Armando Armero y que hace parte del Centro de Interpretación de la Memoria y la Tragedia de Armero, cuenta su historia.

5.- En 1981, el teniente coronel Antonio Tejero Molina ordena a todos que se queden sentados y quietos después de que la Guardia Civil entrara en el Parlamento español. Trescientos diputados y los miembros del gabinete estaban en una sesión para votar la sucesión del presidente Suarez. Al día siguiente fueron liberados. El golpe de estado se quedó, menos mal y demos gracias, en sólo una intentona frustrada.

6.- Era 1973 cuando el democraticamente elegido presidente, Salvador Allende, es fotografiado en el palacio presidencial de la Moneda antes de ser bombardeado pues estaba siendo atacado por culpa de un golpe de Estadio militar.
7.- El fotógrafo Tim Hetherington, de Vanity Fair, ha ganado el premio World Press Photo a la mejor imagen de prensa de 2007 con esta foto de un soldado estadounidense en un refugio en el valle de Korengal, en Afganistán. “Esta imagen muestra el cansancio de un hombre y una nación, todos nosotros estamos conectados a ella. Es la imagen de un hombre al final del camino”, ha dicho el presidente del jurado, Gary Knight.

8.- Un policía nacional de Vietnam del Sur llamado Nguyen Ngoc Loan ejecuta a un sospechoso de ser miembro del Viet Cong. Era 1968.

9.- En 1963 el monje budista Thich Quang Duc se quema a lo bonzo en protesta de la persecución a la que están sometidos los budistas por el gobierno de Vietnam del Sur.

10.- 1980, Uganda, la mano famélica de un niño y la de una misionaria.

11.- Una madre de Corea del Sur se aferra a un policía antidisturbios en un colegio electoral para proteger a su hijo que fue uno de los miles de manifestantes detenidos por tratar de demostrar que las elecciones presidenciales del 15 de diciembre de 1987 habían sido fraudulentas.

12.- Una mujer es reconfortada por conocidos y familiares en el funeral de su marido. El hombre era soldado en el grupo de los rebeldes albanos del grupo del ejército de liberación de Kosovo, luchando por su independencia de Serbia. Había sido tiroteado el día anterior mientras patrullaba. Era el año 1998, en Kosovo.

13.- La ganadora del año 1994 es esta foto de un hombre hutu en el hospital de la Cruz Roja, con la cara mutilada por la milicia hutu 'Interahamwe' quien sospechaba que era un simpatizante de los rebeldes Tutsi. La anidmaversión entre los Hutus y los Tutsi en Ruanda estuvo latente durante décadas. En abril, la muerte del presidente hutu Habyarimana en un accidente de avión cerca de la capital de Kigali supuso numerosos ataques y asesinatos a la minoría Tutsi y a los Hutus moderados. El éxodo masivo de gente, tratando de escapar de la violencia ha sido constante.

14.- 2003, Irak. Un iraquí consuela a su hijo de cuatro años en un centro de prisioneros de guerra, en el campamento base de los EEUU, el 101st Airborne Division cerca de An Najaf. El chico empezó a aterrorizarse cuando, según órdenes, su padre fue atado de manos y además le taparon la cabeza. Un soldado después cortó las esposas de plástico para que así el hombre pudiera reconfortar a su hijo. El militar dijo que las bolsas en la cabeza eran usadas para desorientar a los prisioneros y proteger sus identidades. No se sabe qué ocurrió con el hombre ni con el niño.

15.- Una mujer llora la muerte de un familiar muerto en el tsunami. El 26 de diciembre de 2004 un terremoto de magnitud 9.3 frente a las costas de Sumatra, Indonesia, desencadenó una serie de tsunamis que viajaron a través del Océano Índico, causando estragos en nueve países de Asia, y causando muertes en países tan lejanos como Somalia y Tanzania. El terremoto fue tan fuerte que modificó la inclinación del planeta 2,5 cm. Más de 200.000 personas murieron o fueron dadas por desaparecidas, y millones quedaron desamparados en el peor desastre natural que se recuerda. En la India, las comunidades pesqueras de Tamil Nadu se encontraban entre los más afectados, con casas, vidas y medios de vida destrozadas.

miércoles, 8 de junio de 2011

15 fotografías ganadoras del premio Pulitzer

Poco hay que añadir... las mejores fotografías suelen ser las que nos demuestran más de cerca el horror. Por otra parte, ojalá nos hiciera darnos cuenta de que algo no marcha bien en este mundo...
1.- 1972 Una foto de la niña Phan Thị Kim Phúc, de 9 años, cuando corría desnuda hacia la cámara, mientras escapaba de un ataque cercano de napalm en Trang Bang, durante la guerra del Vietnam. El autor es Huynh Cong Út, también conocido como Nick Ut y aún mantiene contacto con Kim Phuc, quien reside en Canadá.

2.- Alzando la bandera en Iwo Jima fue tomada el 23 de febrero de 1945. El autor es Joe Rosenthal. De los seis hombres que aparecen, tres muriron en combate,(Franklin Sousley, Harlon Block, y Michael Strank); los otros tres supervivientes (John Bradley, Rene Gagnon, y Ira Hayes) se convirtieron en celebridades. De la fotografía se hizo una escultura que está en el cementerio de Arlington, Washington.

3.- La fotografía pertenece a Paul Vathis y fue publicada el 22 de abril de 1962, mientras que los personajes son nada mas y nada menos que Kennedy en Camp David con su predecesor, Dwight D. Eisenhower ante la Crisis de los misiles en Cuba.

4.- La siguiente fotografía nos muestra el asesinato en directo de Lee Harvey Oswald por un disparo hecho por Jack Ruby. El autor es Robert H. Jackson del Dallas Times-Herald y el año, 1964.

5.- El 25 de julio de 1956 el barco de lujo Andrea Doria chocó con el Stockholm. La foto la hizo Harry Trask.

6.- En 1984 Anthony Suau, procedente del Denver Post, ganó por la fotografía de una mujer ante la tumba de su marido en el Memorial Day.

7.- La siguiente fotografía tiene mucho más detrás de lo que parece. Es de 1994 y la tomó Kevin Carter, un fotógrafo freelance que la vio publicada en el New York Times. Parecía que la pequeña iba a morirse y que el buitre estaba esperando... pero la realidad era que la niña tenía a sus padres al lado, que estaban todos en un centro para recoger la comida que la ONU les llevaba, y que de hecho la protagonista de la foto sobrevivió hasta catorce años después (no los suficientes, lo sé). Sin embargo, al fotógrafo lo vilipendiaron tanto acusándole de no ayudar a la pequeña, que acabó suicidándose poco después. Eso sí, la hambruna no era falsa.

8.- Stephanie Welsh, otra fotógrafa freelance, hizo un reportaje sobre la mutilización genital femenina en Kenia de una chica de dieciseis años, Seita Lengila. Las mujeres más mayores de la tribu debían cortarla el clítoris para que así se pudiera casar legalmente y tener hijos. Aunque este ritual es ilegal, el gobierno aún así no se opone. En una entrevista, Stephanie Welsh dijo que Seita había ido a casa desde el colegio para el ritual. Era la primera chica en el pueblo en ser educada. Hoy en día esta práctica sigue produciéndose en África, algunos países árabes y, de manera clandestina, en varios países occidentales. Es difícil de erradicar debido a que está profundamente arraigado en la tradición y la cultura de esas tribus.

9.- En el año 2000 el premio Pulitzer se le concedió a Carol Guzy, Michael Williamson y Lucian Perkins del diario The Washington Post por sus imágenes íntimas y conmovedoras que representan la difícil situación de los refugiados de Kosovo.

10.- En 2004 fue concedido a Carolyn Cole del diario Los Angeles Times por las escenas de los efectos de la guerra civil en Liberia, con especial atención a los ciudadanos inocentes atrapados en medio del conflicto, vamos, los de siempre, los niños.

11.- Era el año 2007 cuando Oded Balilty de la agencia Associated Press, fue galardonada por su fotografía de gran alcance de una mujer judía desafiando en solitario a las fuerzas de seguridad israelíes en Cisjordania.

12.- Esta foto de Adrees Latif, de la agencia Reuters, ha ganado el premio Pulitzer 2008 a la mejor foto de noticias. En ella aparece un fotógrafo japonés usando su cámara por última vez, antes de morir en medio de un tiroteo en Rangún el pasado 27 de septiembre durante la rebelión de los monjes de Birmania. El fotógrafo japonés, Kenji Nagai de la agencia APF, fue herido de muerte por los disparos de policía y militares contra los rebeldes.

13.- En el año 2099, en el apartado de Breaking News Photography el ganador ha sido Patrick Farrell, que forma parte del Miami Herald, que en el 2008 le mandó a Haiti, y estuvo presente la noche del huracán Ike. Su reportaje gráfico muestra la crudeza de la que fue la cuarta tormenta más fuerte allí. Me permitireis que no ponga las imágenes más crueles para ir terminando.

14.- El año pasado, el 2010, el premio le fue concedido a María Chind del diario The Des Moines Register por su fotografía del momento en que un socorrista colgando de un arnés improvisado trata de salvar a una mujer atrapada en el agua de una represa.

15.- Y por último, la ganadora de este año. Vamos a terminar co una sonrisa al menos. Tres fotógrafos del Washington Post han ganado el Pulitzer de Fotografía en el capítulo de noticias de última hora por su cobertura del terremoto de Haití. Una de esas imágenes logró recoger el instante en el que un grupo de bomberos españoles pudo salvar la vida del pequeño Redji, de 2 años, entre las ruinas de su casa en Puerto Príncipe. Enhorabuena a los fotógrafos, a los bomberos, y al pequeño.