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jueves, 16 de junio de 2011

Cinco personajes literarios masculinos de los que me enamoré V


Onofre Bouvila es el protagonista de La ciudad de los prodigios de Eduardo Mendoza, publicada en 1986.

La novela nos habla de sus peripecias desde el momento en que llega a Barcelona en la indigencia absoluta hasta el momento que sale de ella convertido en uno de los hombres más ricos del país. Es la historia de la ascensión económica (¿y social?) de un personaje que comienza repartiendo folletos anarquistas en la Exposición de 1888, continúa vendiendo crecepelos y, a partir de aquí, se introduce en un mundo de negocios de dudosa legalidad que le llevan a la construcción de un inmenso imperio económico. El límite temporal se cierra en 1929.

Tan inteligente como sin escrúpulos, Bouvilla representa al empresario sin conciencia capaz de cualquier cosa en su ascenso (menos la mendicidad, algo que desprecia). Proveniente del campo y deslumbrado por Barcelona a su llegada, a través de la novela y gracias a su astucia inicial, consigue escalar económicamente, utilizando para ello maneras delictivas que le consiguen un enriquecimiento ilegal y la manera de vengarse de los que se burlaron de él o eran un obstáculo para sus anhelos de poder y riqueza. Es un personaje sórdido y cruel, sin escrúpulos, que atesora poder y bienes gracias a sus maniobras inteligentes pero también salvajes.
Bouvila está lejos de ser el típico héroe de una pieza, pero sobre el fondo de su medio destaca por el poderoso atractivo de su inteligencia y por su capacidad para sacar el mejor partido tanto de los hombres que le rodean como de las situaciones que vive.

Onofre pasará de ser una especie de pícaro a un gangster. Conseguirá ser respetado, sí, pero sólo por su dinero y además es excluido de los círculos aristocráticos que no dejan de considerarle un advenedizo.

En la adaptación cinematográfica que se llevó a cabo de La ciudad de los prodigios en 1999 por Mario Camus, el personaje de Onofre Bouvilla fue interpretado por el actor Olivier Martínez y como no hay más imágenes, pues pondré la suya.

2 comentarios:

  1. Me gustan todos (o casi) todos ellos. ¿Y los personajes de la adolescencia? Bastian, Frodo (Aragorn), Flanagan... Juan Darien, ay...

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  2. Pues Bastian nunca me gustó, ESDLA me lo leí de mayor y si acaso Aragorn pero... Flanagan sí, me encantaba, madre mía, jajajajaj y NADA de Quiroga, por favor, jajajajajjajajaj

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